Centro de Burdeos: La bella durmiente de Aquitania

El centro de Burdeos estuvo durante años escondiendo a plena vista muchos de sus encantos: un casco histórico repleto de monumentos y edificios y una zona a orillas del río Garona que merecían más atención. La última década le ha devuelto el esplendor perdido y visitar esta ciudad es ahora más recomendable que nunca. ¡Aquí comienza nuestro personal recorrido por Burdeos!

Burdeos es una de las más importantes ciudades del sur de Francia y la capital de la región de Nueva Aquitania. ¿Nueva Aquitania? Pues si, recién formada en 2016, Aquitania es ahora más grande y luce en su nombre esa flamante categorización “Nueva”. Burdeos, por ser el núcleo más importante también de esta nueva distribución, continua por el momento siendo la capital.

Supongo que lo primero en lo que piensas al escuchar el nombre de Burdeos, es en el vino del mismo nombre. Evidentemente esto es debido a que una de las industrias más importantes de la zona es la producción de vino bajo esta denominación de origen.

No en vano, muchas de las zonas cercanas a la ciudad son conocidas por sus extensiones de viñedos.

Tomando algo en la brasserie Des Duanes

Tomando algo en la brasserie Des Duanes

De bares por la calle Richelieu

De bares por la calle Richelieu

Pero lo realmente atractivo para cualquiera que decida visitar Burdeos son sus monumentos y el centro de la ciudad.

Cuando decidí poner como título a esta entrada “la bella durmiente” lo hice porque la historia de esa expresión explicaba perfectamente lo que nosotros experimentamos cuando llegamos a la ciudad.

Estábamos viendo a la “bella” recién despierta, después de un sueño de años, pasando inadvertida ante los ojos de muchos y que por fin comenzaba a lucir en todo su esplendor.

We love macarons!

We love macarons!

Odiseas cicloturistas fallidas en el centro de Burdeos

Uno de los encantos de la ciudad, al menos para mi, es el de su distribución. Una ciudad de poca altura pero muy extensa da la sensación de una urbe acogedora, que no se te echa encima con edificios monstruosos de gran tamaño, ya que pocos son los que superan las 3 alturas y que, por lo llana que es, resulta fácil de recorrer a pie o, por supuesto, en bicicleta.

Y fue a raíz de ello cuando, ni cortos ni perezosos, intentamos hacernos con un par de esas bicicletas que el ayuntamiento ponía a disposición de quien lo necesitara para recorrernos la ciudad.

Si bien es cierto que es posible alquilar una bicicleta en cualquier servicio orientado a turistas, tanto el precio de esos establecimientos como las fianzas que hay que depositar en ocasiones hacen que normalmente desistamos de ello. La alternativa es siempre la cada vez más popular opción del “transporte público” que cada vez más ciudades proporcionan.

En el caso del centro de Burdeos, nos dimos de nuevo de bruces contra el muro de la territorialidad. A pesar de contar con la ayuda de una pareja de chicos muy amables que nos intentaron ayudar a coger dos de las bicicletas, el no disponer de un numero de teléfono móvil francés hizo imposible el alquiler. Nuestro gozo en un pozo.

Nota: Este hecho fue posiblemente uno de los que propició que ahora viajemos ya con nuestras propias bicicletas a cuestas ;)

La "cara oculta" de la ciudad de Burdeos

La “cara oculta” de la ciudad de Burdeos

De bares por la calle Richelieu

De bares por la calle Richelieu

Lo que si que fue otra pequeña aventura dentro de la visita a Burdeos fue la búsqueda de un estanco. Me voy a reservar la historia que dio pie a esta búsqueda para una próxima entrada. Pero, lo que necesitas saber por el momento es que la policía local francesa nos puso una multa. Aunque el importe era de solo 17€ y tal vez nunca nos hubiera llegado notificación alguna a España, como personas responsables y diligentes que somos, no dudamos en tratar de abonarla.

El problema es que, al parecer, el sistema de pago se quedó un pelín anclado en el siglo XX y la vía de pago era mediante la compra de un timbre en un estanco que debía ser pegado a la propia multa y enviado por correo. Fue necesario recorrer hasta nueve estancos para dar con uno que por fin tuviera un timbre de 17€ y pudieramos saldar nuestra deuda con el país galo…

Cumpliendo con la legalidad en Burdeos

Cumpliendo con la legalidad en Burdeos

Edificios y monumentos históricos en cada rincón

El centro de Burdeos y su zona histórica se identifican perfectamente si sabes darte cuenta de donde se encuentran las puertas de entrada a la antigua ciudad. Perfectamente conservadas e integradas en las calles del centro, arcos de piedra de de diversos estilos clásicos, adaptados para mayor gloria del siglo XVIII, aparecen de repente cerca de plazas o calles emblemáticas.

La puerta Dijeaux, Cailhau, la Grosse Cloche o la de Bourgogne entre otras, trazan los limites del área en la que moverse en una primera incursión, tal y como hicimos nosotros.

Puerta Dijeaux

Puerta Dijeaux

La Grosse Cloche

La Grosse Cloche

Entre las puertas, arterias como la Calle Sainte-Catherine aparecen en forma de grandes avenidas comerciales. Otras plazas más pequeñas y callejuelas van conformando un entramado que cubre todo el área central de la ciudad.

Al final de la calle comercial (o al principio, según se mire), la Plaza de la Comedia toma el protagonismo, compartido con el Gran Teatro de Burdeos siendo posiblemente el más importante de toda Francia. Desde luego, la majestuosidad del edificio impresiona.

Calle Sainte-Catherine

Calle Sainte-Catherine

Plaza Saint-Projet

Plaza Saint-Projet

Plaza de la Comedia

Plaza de la Comedia

La Catedral Saint-André de Bordeaux es otro de esos “must have” o puntos imprescindibles de la ciudad. Es la iglesia más importante de Burdeos y no es para menos, ya que lleva ahí un milenio en pie, aunque después de tantas reformas y ampliaciones, lo que podemos ver ahora es muy distinto a la original, desde luego.

Catedral Saint-André de Bordeaux

Catedral Saint-André de Bordeaux

El Monumento aux Girondins se encuentra en la plaza más grande de Burdeos y una de las más grandes de toda Europa: la Plaza des Quinconces. El monumento recuerda a los girondinos que fueron victimas durante la Revolución Francesa y es también una “oda” a la libertad.

Monument aux Girondins

Monument aux Girondins

Noche de luces y color en el centro de Burdeos

Pero cuando Burdeos se vuelve realmente alucinante es en cuanto cae la noche. Calles repletas de gente, actuaciones en plazas y calles y cada uno de los muchísimos edificios históricos deliciosamente iluminados.

El Espejo de agua es uno de esos lugares en los que se puede disfrutar de esa iluminación y ambiente. Mientras nosotros paseábamos a su alrededor, una exhibición de capoeira a ritmo de percusión estaba teniendo lugar allí.

Justo enfrente al espejo, en el palacio de la bolsa y a sus pies, en la plaza, parecía estar cociéndose algo, por lo que no dudamos en cruzar la calle y ver que era.

Un espectáculo callejero por cortesía de unos bailarines de flexibilidad inhumana y equilibrios imposibles combinaban su agilidad y habilidades con un humor que provocaban el descojone padre de todos los que estábamos allí. No entendíamos mucho de lo que decían, pero las bromas eran lo bastante genéricas como para no dejar de reír.

Por si fuera poco, en el mismo paseo, pero un poco más adelante, estaba teniendo lugar un concurso de baile. Uno de esos de los de dorsal a la espalda y a bailar como si no hubiera mañana, hasta que los pies aguantasen.

Sesión de capoeira en el espejo de agua

Sesión de capoeira en el espejo de agua

Acrobacias y breakdance en la Place de la Bourse

Acrobacias y breakdance en la Place de la Bourse

Acrobacias y breakdance en la Place de la Bourse

Acrobacias y breakdance en la Place de la Bourse

Despertando a la Bella durmiente

Cada edificio del centro exuda historia del país a través de sus fachadas señoriales y solo esperaban a ser exhibidas ante los ojos de visitantes como nosotros. Entonces fue cuando en 2007 la “bella” despertó.

La UNESCO ponía una vez más en valor otra ciudad, dotándola de una protección que permitiría mostrarle al mundo un pedacito más de historia a ser preservada. La zona conocida como Puerto de la Luna, debido a la forma que el rio Garona traza donde se encuentra el puerto fluvial, pasa a ser considerado Patrimonio de la Humanidad.

También lo hacía el centro histórico de la ciudad, zona adyacente al puerto. La cantidad de edificios históricos de Burdeos que descansan bajo esta protección es tal que solo París supera a Burdeos en número, dentro del territorio francés.

Si, hasta el 2007, Burdeos era la “bella durmiente” ahora ya se la conoce como “la perla de Aquitania“. Sobrenombres que, en el fondo, hacen honor a como una ciudad consigue reconocerse a si misma como parte de historia de Francia

Puerto de la Luna y centro de Burdeos

Puerto de la Luna y centro de Burdeos

Bares de la calle Richelieu

Bares de la calle Richelieu

De terracitas por el centro de Burdeos

De terracitas por el centro de Burdeos

Recorriendo la historia de Burdeos

Un paseo por el centro de la ciudad es por tanto un paseo por la historia de Francia, sobre todo por el siglo XVIII en adelante, ya que es la distribución urbanística y los edificios de esa época los que prevalecen hasta hoy. Es un ejemplo de ciudad planificada como culto al humanismo y a la intelectualidad.

No en vano, el XVII fue llamado el Siglo de las Luces, esplendor de la Ilustración francesa, y la intelectualidad y conocimiento eran las armas a utilizar para combatir la ignorancia y la tiranía.

Tanto se extendió este pensamiento que grandes aristócratas lo hicieron suyo y la filosofía, la política o la literatura eran temas frecuentes de conversación entre ellos. Entre todos ellos, se paseaban algunos personajes como Diderot y D’alambert que, con la ayuda de Montesquieu, Voltaire o Rousseau entre otros, fueron los creadores de la primera enciclopedia. (Y a los que me encantaría preguntarles su opinión acerca de la wikipedia…).

Otro personaje destacado fue Kant, filósofo de esos que podían caer en el examen de selectividad y fastidiarte la nota como te descuidaras…

I'm your man!

I’m your man!

Miradas en la noche...

Miradas en la noche…

¿Y que ocurre cuando decides ilustrarte tu e ilustrar a tu pueblo, dotándolo de conocimiento y pensamiento crítico? Pues que el pueblo toma consciencia de si mismo, de su importancia y surgen las revoluciones.

– ¿Revoluciones? Mmmm, ¿Me estás diciendo que ahora vas a hablarme de la Revolución Francesa?

– ¡Oui!

Fueron muchas otras las causas que detonaron la Revolución más importante de la historia de Francia, pero, sin todo este movimiento, sería prácticamente inconcebible que se hubiera podido acabar con el régimen absolutista que dominaba el país. Así llegó la Primera República y, con ella, se sentaron las bases de la democracia moderna. Hasta que llegó Napoleón

Burdeos fue desde entonces un ejemplo de ciudad. Incluso la reconstrucción de París a mediados del XIX tomó como base la capital aquitana para reconvertir una capital del país todavía anclada arquitectónicamente en el medievo.

Aunque Francia siempre tuvo a lo largo de su historia como capitales mas destacadas París o Versalles, curiosamente Burdeos lo fue temporalmente durante los dos conflictos más importantes de la Historia. Tanto en 1914, en pleno inicio de la I Guerra Mundial como en 1940, durante la II Guerra Mundial, Burdeos ejerció brevemente de capital francesa.

En ambos casos el temor a perder París a manos de los alemanes propició ese traslado para evitar la rendición entera del país.

Grand Bar Le Castan

Grand Bar Le Castan

Terraza del bar L'Apollo

Terraza del bar L’Apollo

Más monumentos, bajo la noche

Con todos los monumentos elegantemente iluminados, nos adentrábamos en el interior del centro histórico y paseábamos por sus calles. Nos volvíamos a encontrar con las puertas de la ciudad cuya iluminación nocturna, sobre su estructura encajada entre las paredes de los edificios, eran ahora un deleite de colores.

Era tan buen momento para admirar los edificios, calles y puertas de la ciudad de Burdeos como durante el día. Bueno, de hecho es posiblemente mejor momento aún. Esta todo tan bien iluminado que los colores y luces nocturnas le sientan tan, tan bien que no dedicar al menos una o dos horas para volver a recorrer los lugares emblemáticos del centro sería poco menos que un crimen contra la humanidad.

Fuente de las tres gracias en la Plaza de la bourse

Fuente de las tres gracias en la Plaza de la bourse

Fachada del Museo Nacional des Douanes

Fachada del Museo Nacional des Douanes

Puerta de Cailhau

Puerta de Cailhau

Porte de Bourgogne

Porte de Bourgogne

La Plaza de la Bolsa fue posiblemente la primera de las modificaciones que, en el XVIII, abrieron la etapa de renovación de Burdeos. Esa ciudad encerrada entre murallas se abría mas allá de las mismas y dejaba atrás ese medievalismo tan pasado de moda ya.

La Plaza, justo enfrente al río, fue en el pasado una zona importante de comercio e incluso donde estuvieron situadas las aduanas y diversos almacenes de mercancías. En el centro de la misma, la fuente de las Tres Gracias es la protagonista, después de que por aquí hubieran pasado ya una estatua de Luis XV, y el llamado árbol de la libertad, plantado durante la Revolución.

La vista desde esta zona, a orillas del río, deja entrever la torre de la Basílica de Saint-Michel, iglesia gótica construida entre el XIV y el XVI, o el puente de piedra que comunica el centro con la otra orilla hacia donde se expande Burdeos. Para contrastar con tanta arquitectura y monumento, la cercana calle Richelieu ofrece todo tipo de bares y restaurantes en los que descansar un poco y recuperar fuerzas.

Porte de Bourgogne y torre de la basílica de Saint-Michel

Porte de Bourgogne y torre de la basílica de Saint-Michel

Puente de Piedra (Pont de Pierre)

Puente de Piedra (Pont de Pierre)

La Grosse Cloche

La Grosse Cloche

Y con el centro de Burdeos memorizado ya de cabo a rabo, llega el momento de continuar con el recorrido por la región aquitana, a ver que otras sorpresas nos vamos encontrando…

Información de interés

  • Burdeos dispone de un tranvía ligero que permite alcanzar las zonas clave de la ciudad de una manera cómoda. El autobús es una opción más completa ya que la red es más extensa y el número de paradas mayor.
  • Otra opción es el alquiler de bicicletas, pero como ya comenté antes, alquilar una puede requerir alguna que otra molestia con fianzas y números de teléfono.
  • Si hace buen tiempo, no desaproveches la oportunidad de coger algo de comida para llevar y disfrutar del ambiente en los jardines a orillas del río. ¡El ambiente es espectacular!

Como llegar:

Empieza por la oficina de turismo y a partir de ahí toda la zona del centro es más que abordable a pie, ya que prácticamente todo está concentrado en el área del centro:

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