Berlín: Un recorrido por las cicatrices de guerra de la ciudad

La visita al Bundestag acababa de ponernos en antecedentes históricos en relación al movimiento nazi y sus posteriores consecuencias, por lo que no dudamos en documentarnos un poco más. Llegado este momento, era hora de poner un poco de orden en nuestras cabezas acerca de todos los convulsos acontecimientos que tuvieron lugar solo unas cuantas décadas atrás y nos estábamos dando cuenta de lo poco conscientes que eramos de ello. Volvimos a cruzar la Puerta de Brandenburgo y cuando levantamos la vista hacía lo alto de este símbolo de la capital alemana una vez más, lo que vimos a partir de ese momento era ya completamente distinto…

El silencioso testimonio de la Puerta de Brandenburgo

Cuando unas pocas horas antes habíamos llegado a la plaza de París, justo a los pies de la Puerta, ésta estaba llena de turistas equipados con cámaras de fotos y la oficina de turismo se veía colapsada por una larga cola. Mientras tanto, decenas de servicios de transporte turístico que ofrecían desde bicicletas hasta carruajes tirados por caballos entraban y salían en un fluir constante. Bares y restaurantes llenaban los bajos de los edificios que rodeaban la plaza y el trasiego de gente circulando la inundaba de una marea humana que siempre estaba de paso.

De hecho, la mayoría de los visitantes solo se detenían unos breves instantes para contemplar aquellos enormes soportales de piedra coronados por una estatua en lo alto para hacerse el selfie de turno para enseñar a amigos y familiares a su vuelta. Esto era lo que se nos había quedado grabado inicialmente en la retina y la idea con la que podíamos habernos marchado de Berlín, sin darle más vueltas, de la Puerta de Brandenburgo. Una plaza más, un monumento mas. Que bonito! ¿Donde está el siguiente?

Pero no. Cuando volvimos a la plaza todo seguía igual, pero ahora lo veíamos de manera distinta. El porqué aquellos soportales de piedra eran llamados puerta tenia ahora sentido. En el pasado había sido realmente una puerta. No físicamente, ya que no había ninguna superficie, de madera o metal, que impidiera el acceso. No. eran soldados los que lo limitaban, permitiendo a los ciudadanos de pie cruzarla solo por las 4 entradas laterales, ya que el acceso central estaba reservado para los grandes monarcas y gente de gran relevancia. Era una época en la que una gran muralla rodeaba la ciudad, y la de Brandenburgo era una de las 18 puertas de entrada que permitía el acceso a su interior.

Puerta de Brandenburgo

Puerta de Brandenburgo

Cuadriga de la diosa Victoria sobre la Puerta de Brandenburgo

Cuadriga de la diosa Victoria sobre la Puerta de Brandenburgo

Emulando a los grandes arquitectos de la antigua Grecia, la de Brandenburgo se basaba en sus grandes columnas y en sus venerados dioses para replicarlos y conformar así el conjunto que muestra esta gigantesca entrada. La entrada de la Acrópolis de Atenas servía como guía para su diseño. Bajo los ojos atentos de Hércules, Marte o Minerva e incluso la imponente presencia de Minerva, sobre su cuadriga tirada por cuatro caballos, la nobleza prusiana hacía sus ostentosas llegadas a la ciudad a finales del XVIII.

Con la caída del Reino de Prusia, la puerta central deja de tener sentido para el paso de la realeza y ya no limitaba accesos, ahora los facilitaba. Pero lo que verdaderamente nos hizo darnos cuenta de donde estábamos pisando era el hecho de que ochenta y dos años atrás 15.000 personas habían desfilado sobre la misma plaza en la que estábamos todos nosotros ahora mismo. ¿Recordáis lo que os había contado acerca del incendio del Reichtag? Pues solo un mes antes de que el edificio ardiera y para celebrar que Hitler acababa de ser nombrado Canciller, 15.000 hombres de las SA y SS marcharon bajo la silenciosa presencia de aquellos dioses griegos esculpidos en piedra. ¿Un desafío a los dioses clásicos? Quien sabe, lo que estaba claro con esta demostración de poder era que no presagiaba nada bueno…

Puerta de Brandenburgo y plaza de París

Puerta de Brandenburgo y plaza de París

Pero no fue éste hecho lo único que la Diosa Victoria vio impotente desde lo alto de su privilegiada posición. Unas décadas después del Régimen Nazi, en plena Guerra Fría, la Puerta de Brandenburgo se quedaba completamente aislada por culpa del levantamiento del Muro de Berlín. Este Muro separaba a Alemania en dos y con ello dejaba a su capital completamente dividida, dejando este símbolo alemán en tierra de nadie, condenado al olvido.

Tuvo que llegar la caída del Muro para que volviera cobrar un protagonismo que nunca debió perder y tuvo que llegar el siglo XXI para que se restaurara por completo de todas las heridas que los regímenes previos le habían infligido, para que ahora pudiéramos estar nosotros aquí, a sus pies. Levantando la vista, rodeados de cámaras de fotos y puestos de comida rápida mientras no dejábamos de oír “Hey sir, do you want a ride?”…

También la Diosa Victoria cobra protagonismo en otros lugares de la capital teutona. Su presencia vuelve a tomar protagonismo en un pilar a varios kilómetros de la Puerta, bajando la gran avenida que atraviesa el Tiergarten, el parque más grande de la ciudad. Este enorme pilar volvía a evocar la época prusiana ya que conmemoraba las múltiples victorias de Prusia sobre sus vecinos enemigos.

Columna de Victoria

Columna de Victoria

Columna Victoria

Columna de Victoria

 Reconciliándose con el pueblo judío

Si la Alemania nazi tuvo un protagonista, además de su más alto y conocido dirigente, éste fue el pueblo judío, víctima principal de muchas de las atrocidades que dejaron huella en generaciones venideras. Es por ello que, a pocos metros también de la Puerta de Brandenburgo y esta vez a su lado izquierdo, una gran extensión de casi 3.000 losas de hormigón forman un mosaico de tumbas que intentan que no se olvide la herida dejada por el holocausto. Su principal objetivo es garantizar la pervivencia de esta catástrofe en la memoria de todos y no se permita que algo así se pueda volver a repetir.

Y si, su finalidad es ni más ni menos que incomodar. Hacer sentir a todo aquel que se acerca allí la frialdad con la que se segaron vidas humanas por medio de sistemas perfectamente calculados, desconectados de toda razón humana.

Como creo que el Holocausto se merece una reflexión más completa, me vais a permitir que no entre por el momento en los detalles y os invito a que acabéis de ver las fotos en silencio…

Monumento a los judíos de Europa asesinados

Monumento a los judíos de Europa asesinados

Monumento a los judíos de Europa asesinados

Monumento a los judíos de Europa asesinados

Monumento a los judíos de Europa asesinados

Monumento a los judíos de Europa asesinados

Monumento a los judíos de Europa asesinados

Monumento a los judíos de Europa asesinados

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Monumento a los judíos de Europa asesinados

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