Un caluroso fin de semana en el Lago de Sanabria (I de II)

En la provincia de Zamora, muy cerca de Galicia, escondido entre las montañas de las sierras de Segundera y Cabrera se encuentra el lago natural más grande de España y más grande de Europa si tenemos en cuenta solo los de origen glaciar: el lago de Sanabria. ¿Que quiere decir origen glaciar? Pues que el actual lago se sitúa en el hueco dejado hace millones de años por un gran bloque de agua congelada. Su retroceso progresivo a lo largo de siglos excavó su propio valle entre las montañas, creando grandes zonas erosionadas donde el agua que iba dejando atrás se iba depositando. La más grande de esas fosas es la que alberga actualmente al lago de Sanabria y la que recoge el agua de los ríos cercanos que dejan sus aguas en él. Otros lagos de menores dimensiones también prevalecieron en las cercanías pudiendo llegar a ellos por medio de los muchos senderos y caminos que forman las rutas de senderismo que se ofrecen.

El lago de Sanabria, por tanto, es un charco gigante a más de mil metros sobre el nivel del mar, rodeado de montañas que llegan a alcanzar incluso los 2126 metros, como es el caso del pico más grande: Peña Trevinca. Esto fue lo que nos encontramos cuando alcanzamos la entrada al Parque Natural de Sanabria. Un enorme lago perfectamente delimitado por las faldas de las montañas que lo rodean. Un auténtico paisaje de montaña con casi todas las opciones lúdicas de la costa, gracias a los varios arenales que forman playas en sus orillas.

Para gente de costa como nosotros era sorprendente mirar al horizonte hacia donde normalmente el mar se pierde en la inmensidad para, en esta ocasión, sorprendernos con un paisaje montañoso de bosques, arbustos y prados donde vacas y cabras pastan tranquilamente.

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Como consideramos que un día no iba a ser suficiente para recorrer los puntos más interesantes del Parque, optamos por pasar una noche en uno de los campings a orilla del lago. La oferta campista se la reparten tres campings a pocos metros de alguna de las playas del lago, por lo que su situación es excepcional en cualquiera de los casos.

Para los que busquen algo más de montaña, la oferta de hostales y cabañas en los pueblos cercanos es inmensa, por lo que hay para todos los gustos. Incluso si tu objetivo es acercarte a Sanabria a disfrutar únicamente de la montaña y de sus diversas rutas de senderismo, la oferta es amplia. Desde sendas básicas de pocos kilómetros y dificultad baja a rutas de varios días con refugios de montaña que permiten pasar las noches a cubierto en las distintas etapas que las forman. Es posible incluso proponerse el objetivo de alcanzar la cima de Peña Trevinca ya que una de las rutas tiene su final en el punto más alto.

Nosotros nos habíamos propuesto una primera toma de contacto con el parque por lo que optamos por una mezcla de senderismo ligero y playa. Las mañanas las dedicamos a realizar alguna de las rutas de senderismo de varias horas y evaluando si la dificultad de cada una se ajustaba a nuestro maltrecho estado de forma. Las tardes, después de un buen picnic en algún merendero cercano, eran para tomar el sol, darnos un chapuzón en los arenales y playas preparados para el baño que hay en diversos puntos en torno al lago y acabar el día en la terraza de alguno de los bares y chiringos cercanos.

Merendero cerca de playa Custa Llago

Merendero cerca de playa Custa Llago

Merendero cerca de playa Custa Llago

Merendero cerca de playa Custa Llago

Merendero cerca de playa Custa Llago

Merendero cerca de playa Custa Llago

Merendero cerca de playa Custa Llago

Merendero cerca de playa Custa Llago

Sobre las rutas de senderismo que realizamos profundizaré en otro momento, por lo que me centraré en nuestras impresiones en los momentos de descanso que disfrutamos en las orillas del lago.

Fueron varios los merenderos a lo largo de los caminos que rodean el lago en los que tuvimos la oportunidad de comer y cenar. Muchas familias aprovechaban la sombra de los arboles y lo cercano del agua del lago para disfrutar de una buena siesta protegidos del sol mientras los niños se bañaban y jugaban en el agua. Otros optaban por practicar algún deporte, ya que las grandes dimensiones del lago permitían desde realizar windsurf a dar un relajado paseo en kayak o piragüa.

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

Lago de Sanabria

No perdimos la oportunidad de recorrer y disfrutar de las principales playas del lago. Viquiella, la más grande, y Custa Llago, al lado de la primera, eran las más grandes que ofrecía el lago. Ambas con arena fina y rodeadas por merenderos y arboledas creaban una zona perfecta en la que mezclar una buena sesión de playa con lo mejor de la montaña.

En otra de las orillas del lago se encontraba la llamada Arenales de Vigo, otra playa más pequeña que con su mezcla de arena y piedras se confundía con las zonas de césped y arboles que la envolvía. Además de ellas, otras muchas playas y arenales iban salpicando la orilla del lago, aunque pasando más desapercibidos por su menor tamaño, como Los Enanos, El Pato o El Folgoso, esta última justo al lado del camping del mismo nombre en el que habíamos decidido pasar la noche.

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Arenales de Vigo

Playa Arenales de Vigo

Playa Arenales de Vigo

Playa Arenales de Vigo

Playa Arenales de Vigo

Playa Arenales de Vigo

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Las playas principales no tenían nada que envidiar a una playa costera, ya que su arena y su tamaño permitían tomar el sol, jugar a las palas o al voley. Las aguas del lago invitaban al baño, sobre todo por su temperatura ya que era perfecta para refrescarse. Su agua dulce y la ausencia de olas ponían el rasgo diferenciador respecto a la costa, como es previsible al tratarse de un lago que bebe de las aguas de los ríos cercanos que desembocan en él.

Las corrientes de aire que se formaban en los valles, sumado a la altitud a la que nos encontrábamos, añadían el riesgo de quemarnos si no tomábamos precauciones. A esas altitudes el sol ya se dejaba notar más de lo que estábamos acostumbrados y además la brisa no hacía si no eliminar la sensación de calor por lo que, que la piel comenzara a enrojecerse sin que nos enterásemos, era demasiado fácil.

Las últimas horas de sol invitaban a retirarse por lo que, mientras algunos recogían sus bártulos y ponían camino a casa, nosotros optábamos por trasladarnos a la terraza del bar. En el caso de Viquiella, un bar restaurante de madera sobre la misma playa proporcionaba el lugar perfecto en el que disfrutar de una puesta de sol sobre el lago mientras una refrescante cerveza esperaba a que le diéramos otro sorbo, antes de que el sol se escondiese por completo detrás de las montañas.

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

Playa Viquiella

La semana que viene continuaré enseñándoos un poco más del Parque Natural de Sanabria. Disfrutad!

Fotos: Flickr

También te interesará...

Navidad en Valladolid: Entre mercados, belenes y conciertos

Disfrutar de Valladolid en navidad era nuestra elección para este año en el que no viajaríamos más lejos de aquí. […]

Read More

Lago de Sanabria: Ribadelago y el cañón del río Tera

En las cercanías del propio lago de Sanabria, dos pueblos son testimonio de una de las mayores tragedias del país […]

Read More

Lago de Sanabria: La laguna de los peces y la Senda 9

No fue hasta que llegamos a la entrada al Parque Natural que nos dimos cuenta de que un fin de […]

Read More