Amsterdam: En el barrio de Jordaan

A escasos minutos del centro de Amsterdam tuvimos la oportunidad de conocer uno de los barrios más populares de la ciudad: El Jordaan.

El Barrio del Jordaan es conocido por sus pequeñas pero muy variadas tiendas de decoración, antigüedades y boutiques, siendo las más populares las que se enmarcan en las denominadas 9 calles (Straatjes). También sus muchas cafeterías y bares ofrecían la oportunidad de relajarse y disfrutar de un poco de música, siendo algunas de las piezas que sonaban obras de artistas nacidos en este mismo lugar. El Jordaan era en sus inicios, allá por el siglo XVII, un barrio obrero donde muchos de los movimientos sindicales y lucha obrera que afectaron a Amsterdam y al país en general tuvieron su germen entre estas calles. Con el tiempo llegó la calma y el barrio adquirió un tinte más tranquilo, aunque intentando no perder su esencia original y sus rasgos culturales en el proceso.

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Casa flotante en el canal Prinsengracht

Casa flotante en el canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Todavía no habíamos empezado a sumergirnos en la historia que la II Guerra Mundial y el nazismo había dejado en las ciudades que íbamos a visitar durante nuestro viaje por Europa, pero posiblemente este era el primer lugar de nuestro viaje que guardaba relación con todos estos hechos. Aún no eramos conscientes de todo esto, pero no debíamos olvidar que Holanda había caído en manos alemanas en 1940, y que el espíritu rebelde de los habitantes del Jordaan iba a marcar un pequeño hito en la historia neerlandesa. Con la llegada de los alemanes comenzaban los primeros pasos de la persecución del pueblo judío en el país.

La posterior expulsión de todo judío que ocupara algún cargo de relevancia derivó en revueltas estudiantiles y protestas en las calles. Todo acabó en el denominado February Strike (Huelga de Febrero) en la que, ya en 1941, los alemanes cercaron el barrio judío de la ciudad y, como respuesta, los comunistas holandeses comenzaron una huelga general que tuvo como centro de las revueltas gran parte del Jordaan. La huelga persistió durante dos días pero finalmente el ejercito nazi puso fin a las protestas a la fuerza y pudieron continuar con sus sórdidos planes…

Pero, por supuesto, la historia más popular asociada a la capital holandesa es la de Ana Frank, una niña que, con su familia y otras cuatro personas, se ocultó en un elaborado escondite en su casa del Jordaan para evitar ser llevados a un campo de concentración. Durante dos años y medio consiguieron evitar a los alemanes, pero finalmente fueron descubiertos e, inevitablemente, trasladados a distintos campos.

Plaza Noordermarkt e iglesia Noorderkerk

Plaza Noordermarkt e iglesia Noorderkerk

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Torre de la Westerkerk desde el puente Lelie Sluis

Torre de la Westerkerk desde el puente Lelie Sluis

Decidimos evitar la larga y eterna cola de la casa de Anna Frank y admirar brevemente la Westerkerk y el Homomonument para poder concentrarnos en el propio barrio y disfrutar paseando tranquilamente por sus calles. Una zona mucho más tranquila y bastante más autentica fue la primera impresión que nos dejó. Muchos pequeños comercios se intercalaban con portales de viviendas donde no era raro encontrar a algunos de sus habitantes sentados en una silla en la calle charlando o simplemente dejándose bañar por los rayos de sol que este día nos acompañaban.

Los canales Prinsengracht, Brouwersgracht y Lijnbaansgracht delimitan el barrio sirviendo como referencia para que pudiéramos orientarnos en nuestra pequeña expedición por sus calles, sobre todo cuando acabábamos en alguna más estrecha que el resto y nos desorientaba más de lo deseable. Finalmente el Prinsengracht se nos apareció de nuevo ante nuestros ojos, después de haberlo abandonado al alejarnos da la casa de Ana, y desde ese momento decidimos no alejarnos de él.

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Canal Prinsengracht

Navegando por el canal

Navegando por el canal

Así fue como pudimos ver muchas de las casas flotantes que copaban ambos lados del canal. Muchas de ellas eran barcos acondicionados para pasar largas temporadas amarrados en un mismo punto, mientras que otras eran directamente casas prefabricadas preparadas para flotar.

Siguiendo nuestro camino llegamos a la Noordermarkt, una de las principales plazas del barrio en la que un mercado tenía lugar todos los lunes y sábados. La plaza se extendía a los pies de la Noorderkerk, la iglesia principal de esta zona. Hoy no había mercado, pero esta plaza parecía el lugar perfecto para improvisar un picnic en uno de sus bancos y descansar un poco. El pequeño parque infantil nos sirvió de distracción ya que varios niños pequeños se divertían allí mientras sus padres charlaban en otro de los bancos.

Deshaciendo nuestros pasos, la torre de la Westerkerk nos servía de guía ya que su presencia era notoria. Nos subíamos a los puentes del canal y desde ellos disfrutábamos de nuevas perspectivas del canal, sus calles y la propia iglesia. El trayecto nos dejó también lo que parecía ser uno de los divertimentos infantiles más típicos de los niños holandeses: pintar las aceras con tizas. A nosotros nos deleitaron con simples lineas de colores pero aun se veían los restos de algún que otro dibujo más elaborado, como una especie de obra infantil efímera. En el portal de casa, tumbada sobre una hamaca, la atenta madre no apartaba la vista de sus hijos ni un solo momento.

Jugando con tizas en las calles del Jordaan

Jugando con tizas en las calles del Jordaan

Disfrutando del día en el porche de casa

Disfrutando del día en el porche de casa

Flores en los portales de las casas

Flores en los portales de las casas

Tomando el sol sobre las casas flotantes

Tomando el sol sobre las casas flotantes

Chicos tomando el sol sobre el techo de su casa flotante o un caballero tranquilamente sentado en su pequeño porche orientado a la calle leyendo el periódico fueron otras estampas de cotidianidad que el Jordaan nos iba dejando a cada paso que dábamos, alejándonos poco a poco de él pero con la certera sensación de haberlo conocido un poco más.

Artículos relacionados:

Fotos: Flickr

También te interesará...

Videoresumen de Holanda

Se nos acaba Holanda y llega el momento de poner el fin con un nuevo video que resume algunos de […]

Read More

Bicicletismo: Toda Holanda se mueve en bicicleta

Las bicicletas son un tema que me estaba pidiendo a gritos un artículo aparte. Holanda, y más concretamente Amsterdam, es […]

Read More

Utrecht: más canales e iglesias en una ciudad muy animada

A un país que nos enamoró con sus paisajes y su ambiente, con sus canales de aguas verdosas y turbias, […]

Read More