Odaiba, la isla artificial de Tokio

En la década de los 50 del siglo XIX, osea unos 160 años atrás, el gobierno de Tokio decidió construir en su zona costera seis fortalezas que sirvieran como barrera de protección y como medida defensiva de la capital del país ante cualquier posible ataque por mar gracias a sus baterías de cañones.

Con el paso de los años, Odaiba fue dejando atrás su historia militar y adquiriendo un aspecto más industrial, transformándose en la década de los 50, esta vez del siglo XX, en el puerto principal de la ciudad y del país, conformando lo que sería el inicio de la isla artificial existente en la actualidad.

Ya en los 90, su conversión hacia un entorno futurista era el objetivo a alcanzar, creando grandes áreas de ocio y extensas zonas de viviendas y comerciales, pero la crisis reinante en la época truncó este proyecto a medio desarrollo. Fue entonces cuando, aprovechando las viviendas y comercios ya habilitados hasta el momento, se orientó el crecimiento de Odaiba hacia un centro de entretenimiento que fuera atractivo también para los turistas.

Era este nuestro objetivo después de nuestro regreso a Tokio, una vez el Shinkansen nos dejó en la estación y nos instalamos en nuestro nuevo hostel.

Odaiba

Odaiba

Edificio de Fuji TV

Edificio de Fuji TV

Aunque el Rainbow Bridge es la vía principal de acceso a la isla y su símbolo más destacado, existen otras maneras de llegar hasta ella para aquellos que, como nosotros, no disponíamos de coche y hacíamos uso del transporte público. El río Sumida atraviesa Tokio hasta desembocar precisamente en la zona de Odaiba, por lo que una de las opciones más turísticas que existen es el tomar un ferry en Asakusa que recorre el río hasta desembarcar directamente en la isla, permitiendo contemplar otra perspectiva de la ciudad.

Nosotros fuimos mas tradicionales y optamos por tomar un metro hasta allí. El caso es que no se trataba realmente  de un metro si no de un tren (falsamente considerado monorrail) el que, sobrevolando calles y regateando edificios, nos llevó hasta la isla. El Yurikamome nos proporcionaba una vista impresionante de la ciudad que dejábamos atrás mientras nos acercábamos a la isla, desde las alturas, utilizando las vías del propio Rainbow Bridge.

Río Sumida

Río Sumida

Monorrail hacia Odaiba

Monorrail hacia Odaiba

Lo primero que destacaba al llegar a Odaiba fue una de las dos playas artificiales de la isla, que permitía disfrutar del sol y el buen tiempo. El sol no nos acompañaba, por lo que en lugar de bikinis y barbacoas, lo que nos encontramos fue gente sentada en la playa tranquilamente o paseando por la orilla disfrutando del skyline de Tokio. También es cierto que debido a la cercanía del puerto, las aguas no son las más recomendables para un baño, por lo que quedaba totalmente descartado.

Playa de Odaiba

Playa de Odaiba

Playa de Odaiba

Playa de Odaiba

El camino desde el Rainbow Bridge hasta el edificio de la Fuji TV transcurría a lo largo de la playa y disfrutando de este agradable paseo nos encontramos con una réplica de la neoyorquina Estatua de la Libertad, pero de mucho menor tamaño que la original. Después de visitar la Tokyo Tower estaba claro que las réplicas eran una de las mayores especialidades de la cultura japonesa.

Rainbow Bridge

Rainbow Bridge

Réplica de la estatua de la libertad en Odaiba

Réplica de la estatua de la libertad en Odaiba

El edificio de la Fuji TV, la televisión más popular del país, nos esperaba muy cerca de la playa, con su enorme esfera como reclamo. El edificio era sobre todo una mezcla de centro comercial donde adquirir productos de la cadena y centro de exhibiciones en el que presentar nuevos programas, ver emisiones en directo o, como fue nuestro caso, ver un stand animado de la serie anime más popular de la cadena actualmente: One Piece.

Otra de las alternativas que nos proporcionó el edificio fue subir hasta lo alto del edificio y disponer de unas vistas de Tokyo desde la distancia, así como de toda la bahía, destacando entre otros, la noria Ferris Wheel.

Edificio de Fuji TV

Edificio de Fuji TV

Interior del edificio de Fuji TV con homenaje a One Piece

Interior del edificio de Fuji TV con homenaje a One Piece

Odaiba

Odaiba

Con esto dábamos por aprovechado el día, sobre todo teniendo en cuenta el matutino viaje en tren desde Kioto, así que el primer día de la segunda visita a Tokio finalizaba. Era el principio del fin de este viaje, ya que solo nos quedaba un día más en la ciudad…

También te interesará

Bonus track! Crónicas nocturnas en Japón

Esta vez me dejaré de historias sobre templos, monumentos y todas esas cosas con las que no hago más que […]

Read More

Roppongi de día, Shibuya de noche

Continuamos con el segundo round en Tokio! Decidimos que el último día en la ciudad era una buena oportunidad para […]

Read More

Odaiba, la isla artificial de Tokio

En la década de los 50 del siglo XIX, osea unos 160 años atrás, el gobierno de Tokio decidió construir […]

Read More