Nara, la pequeña gran capital de los templos y los ciervos

Nara es una pequeña ciudad a pocos kilómetros de Kioto que esconde uno de los mayores tesoros de todo Japón. ¿En que consiste este tesoro? Pues como no podía ser de otra manera, va de templos, pero mejor vamos a ir entrando poco a poco en el tema…

Un tren de cercanías era probablemente para nosotros la mejor manera de llegar a este pequeño rincón que acumula en su poca extensión, nada menos que 8 de los considerados Patrimonios de la Humanidad de la Unesco que hay en Japón. Se puede considerar básicamente una ciudad museo, que lógicamente atrae a gran parte de los turistas que visitan el país para pasear por sus calles y parques ajardinados y recorrer cada uno de los templos.

Nara fue la primera capital permanente de Japón, aunque en menos de 80 años se trasladó a Kioto, dejando como recuerdo de esta etapa todos los templos, entre los que se encuentran algunos de los templos budistas más antiguos del país.

Parque de Nara

Parque de Nara

Museo

Museo

El parque de Nara, zonas verdes y ciervos por todas partes

El parque de Nara es una extensa zona verde que desde 1880 ocupa el centro de la ciudad, sirviendo como un contenedor natural de los mas destacados templos que alberga la ex-capital nipona.

También son muchas las tiendas donde los artesanos ponen a la venta diversos productos tradicionales de su cultura, entre los que las más llamativas probablemente sean las katanas que pudimos admirar en una de ellas.

Parque de Nara

Parque de Nara

Tienda de katanas

Tienda de katanas

Pero lo que más protagonismo tiene después de los templos, son los ciervos. El ciervo es considerado el símbolo de Nara, ya que muchos de ellos campan por todas partes en total libertad, dejándose querer por los turistas, ávidos de una foto con uno de ellos. El trato para la foto es, lógicamente, comida. Por ello, muchos vendedores de galletas están en cada esquina para ofrecernos el cebo con el que atraer al animal.

Ciervos

Ciervos

Ciervos

Ciervos

Ciervos

Ciervos

El ciervo como simbolo

El ciervo como simbolo

Los ciervos son considerados animales sagrados e incluso siglos atrás matar a uno de ellos estaba penado con la muerte. A día de hoy simplemente se consideran parte del entorno natural y como tal deben ser respetados ya que enriquecen todo el conjunto del área natural.

Todai-Ji

El Todai-Ji es la joya de la corona de Nara. El más importante templo budista del país se alza majestuoso en el corazón del parque, mientras miles de visitantes cruzan sus puertas para visitar el interior del templo de madera más grande del mundo. Para llegar a él antes hay que cruzar la puerta de Nandaimon que, como todo el templo, es enorme alcanzando 20 metros de altura.

Dentro, Daibutsu, o la estatua de Buda estatua de Buda sentado más grande de Japón, se mantiene expectante desde sus más de 16 metros de altura, ante la mirada de todo aquel que alza la vista ante ella.

Todai-Ji

Todai-Ji

Todai-Ji

Todai-Ji

Todai-Ji

Todai-Ji

Todai-Ji

Todai-Ji

Otros rincones imprescindibles

Aunque los ciervos y el Todai-Ji se llevan todos los méritos, hay muchos otros alicientes que hacen necesario todo un día para no perderse nada en Nara. El santuario sintoista Kasuga Taisha ofrece en su entrada unos coloridos soportales engalanados con cientos de faroles que se encienden solo unas pocas veces al año.

 Otra “pequeña” joya escondida es la torre de la campana o Shoro, donde se resguarda la que es la campana más grande del país (a estas alturas ya era evidente que todo lo grande lo guardaban aquí).

Kasuga Taisha

Kasuga Taisha

Kasuga Taisha

Kasuga Taisha

Shoro

Shoro

Otro templo budista que vive a la sombra el Todai-Ji es el Kofuku-Ji, pero aún así se merece un poco de protagonismo. Por último, Nara nos deja también un modesto museo donde conocer un poco más sobre la historia del país por medio de sus ropas, estatuas y grabados.

Cuando en un museo se prohíbe hacer fotos, lo habitual es que un guardia de seguridad te llame la atención si te pilla sacando alguna disimuladamente. Al parecer, en los museos japoneses, o al menos como experimenté en éste, te llevan a solicitar una acreditación con la que entrar en cualquier rincón y fotografiar todo lo que quieras. Esto si que es suerte!

La ciudad de Nara en si, ofrece bonitas calles como la Sandojori, que es una de las principales que además comunica el parque con el centro. Son muchas las zonas comerciales en las que perderse un poco y aprovechar para entrar en alguna tienda que otra a curiosear o comprar algunos souvenires antes de tomar el tren de vuelta.

Kofuku-Ji

Kofuku-Ji

Calles de Nara

Calles de Nara

Calles de Nara

Calles de Nara

Después de un día completo y agotador, nos quedaban claras dos cosas. Lo primero es que en Japón las religiones no solo no son excluyentes, si no que ademas se entremezclan aportando a la cultura nipona una riqueza por encima de fanatismos. Otra cosa segura era la siesta que nos íbamos a echar en el camino de vuelta a Kioto…

ACTUALIZACIÓN: David (Flapy) me indica vía Facebook que el Buda del templo Todai-ji no es el buda más grande de Japón si no el Buda sentado más grande de Japón. De hecho él mismo da más detalles sobre este Buda en su blog así que no está de más curiosear un poco. Gracias por la corrección!

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