Kiyomizu Dera, el templo del agua pura

Las recomendaciones sobre los lugares a visitar en Kioto eran unánimes en lo que concernía a cual era el lugar imprescindible que no podíamos dejar sin explorar. En una ciudad con cerca de 2000 templos no era fácil escoger ya que no había tiempo suficiente para poder recorrerlos todos, y el Kiyomizu Dera o templo del agua pura era desde luego una de nuestras máximas prioridades.

No era justo definirlo como un templo ya que realmente era una enorme área que ocupaba una buena parte de la ladera del monte Higashi, cerca de Kioto. En este espacio natural, una red de senderos comunican diversos templos tanto de culto budista como sintoista, atravesando zonas arboladas, jardines u otros templos y construcciones más pequeños.

Caminando hacia el templo

Para llegar a la entrada al recinto, puede utilizarse el transporte urbano, aunque nosotros optamos por recorrer los callejones que conforman un entorno urbano de corte tradicional, formando una estampa de lo que sería una ciudad japonesa antigua. Entre estas calles destacan Ninen-zaka y Sannen-zaka cuya traducción significa callejones de los dos y tres años, en referencia a los años de mala suerte que te caerán si tropiezas en alguno de ellos. Decidimos entonces pasar con cuidado, para evitar empezar mal el día y continuamos atravesando calles. Muchas de ellas se encuentran repletas de pequeños comercios en los bajos de viviendas de no más de dos pisos y donde se puede adquirir todo tipo de productos, conformando en ocasiones un autentico mercado al aire libre a lo largo de una misma calle.
Zona comercial - Kioto

Zona comercial

Monje budista - Kioto

Monje budista

Área del templo Kiyomizu

Una vez alcanzamos la entrada principal, lo primero que se puede apreciar es precisamente la privilegiada ubicación del Hon-Do, edificio principal del templo Kiyomizu, en lo alto de una colina, con un balcón voladizo desde el que disfrutar de una impresionante vista de toda el área arbolada y una vista aérea de la fuente de los 3 canales.
En la entrada a este templo es donde todo visitante motivado intenta levantar unos bastones de hierro o benkei, la mayoría sin éxito ya que uno pesa 17 kilos y otro 96 (aunque alguno consiguió levantar el más pesado).
Kiyomizu Dera - Kioto

Entrada al Kiyomizu Dera

Kiyomizu Dera - Kioto

Kiyomizu Dera

Cuenta la leyenda que el Kiyomizu Dera (Templo budista Kiyomizu) tiene su origen en el año 778 a raíz del peregrinaje de un monje desde la histórica ciudad de Nara hasta estas colinas. Se ve que un riachuelo y la cascada que formaba éste llamó su atención y decidió construir una ermita en la que rendir culto a la diosa Kannon, una deidad budista que promulgaba la bondad. Dos años más tarde, un general en plena caza tuvo la mala idea de matar un ciervo, lo que provocó que el monje decidiera sermonearlo. Como enmienda de su error, el general fue uno de los promotores de la construcción de un nuevo templo, dedicándolo a la pureza del agua de la cascada y levantándose así, una década después el templo Kiyomizu.
Kiyomizu Dera - Kioto

Ritual de purificación en la entrada de un templo

Kiyomizu Dera - Kioto

Fuente de agua

Kiyomizu Dera - Kioto

Vista aérea de los jardines

A diferencia de la mentalidad restauradora occidental, en Japón es frecuente la reconstrucción desde cero de los templos, a imagen y semejanza del anterior. Esto es en gran parte debido a que su construcción en madera los hace propensos a los incendios siendo esta la mejor opción de recuperación. Kiyomizu no se libró de este destino y en 1633 tuvo que ser reconstruido después de un incendio, siendo esta reconstrucción la que podemos ver actualmente.
Kiyomizu Dera - Kioto

Kiyomizu Dera

Kiyomizu Dera - Kioto

Kiyomizu Dera

La Otowa no taki o fuente de los 3 canales es la que recoge el agua de la famosa cascada. Beber de cada uno de los canales supone obtener salud, longevidad o éxito en los estudios (lo que explica la cantidad de jóvenes estudiantes haciendo cola). Ahora bien, beber de las tres está considerado como un signo de codicia por lo que el efecto será el contrario al deseado.
Kiyomizu Dera - Kioto

Fuente de las tres aguas

Kiyomizu Dera - Kioto

Chica sirviéndose de uno de los tres canales de agua

Y todo lo que quedaba por ver…

Esto era solo el principio de la visita, ya que el complejo albergaba también otros templos. Uno de ellos, el Jishu Jinja (o santuario sintoista Jishu), está dedicado al amor y al matrimonio, en el que lo más destacado son las piedras del amor. Todo peregrino que con los ojos cerrados consiga ir de una a otra, será bendecido con el presagio de encontrar el amor. Eso si, si alguien te ayuda en tu camino hacia la otra piedra, implicará que también tendrás que ser ayudado para encontrar tu media naranja por lo que aquel que espere ligar paseándose a ciegas de una a otra piedra, que tenga cuidado con quien le ayuda.
Kiyomizu Dera - Kioto

Una de las dos piedras del santuario Jishu

Kiyomizu Dera - Kioto

Kiyomizu Dera

El Shoro, o la torre de la campana o la Sangu No To o pagoda de los tres pisos son algunos de los otros muchos rincones que el Kiyomizu Dera esconde entre sus entrañas. Todo ello se suma en un conjunto que hoy día es considerado patrimonio de la humanidad de la UNESCO y que fue uno de los 14 finalistas a nuevas 7 maravillas del mundo y que por tanto está entre los 21 lugares del mundo más impresionantes.

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