Fotowalk Olympus navideño por Madrid con Naturpixel

El fotowalk al que me invitó la gente de Naturpixel fue la excusa perfecta para hacer el petate y escaparte el fin de semana a Madrid. Uno de los mejores momentos del año para visitar la capital es con toda seguridad la época navideña. Madrid se engalana de luces de colores en cada rincón y de todavía más ambiente en las calles principales del centro con los mercados navideños que brotan en cada rincón.

La última vez que estuve en Madrid había sido también en estas fechas, y sabía que no me iba a decepcionar ya que la ciudad ya era una vieja conocida que siempre se dejaba fotografiar y además le encanta dejarse querer.
El sábado tocaba madrugar después de un largo viaje en autobús la tarde anterior. Me planté en la Gran Vía, muy cerca de Callao, y a las 10 de la mañana nos reunimos en el Petit Palace, convocados por Joan Vendrell y Guillen Calatrava, los maestros de ceremonias de Naturpixel.

Toma de contacto con las cámaras

Una vez en el salón de actos, recogimos cada uno un modelo de las cámaras Olympus con las que haríamos el recorrido y aprovechamos para tomar contacto y familiarizarnos con su control.
Tuvimos la oportunidad de probar varios cuerpos de cámaras sin espejo y objetivos variados, entre los que en mi caso escogí el 12-40mm para que me diera un poco de juego para planos generales y algún primer plano interesante. El fin principal del fotowalk era tomar contacto y probar las nuevas funciones de la OM-D E-M1, un nuevo modelo que recientemente había sacado Olympus, aunque también pudimos utilizar otros modelos anteriores con muchas funcionalidades en común, como la OM-D E-M5 o varios modelos de la gama PEN.
Presentación fotowalk Olympus

Primeras indicaciones

Comenzamos con una breve charla de presentación por parte de Joan, contándonos un poco sobre las diversas funcionalidades de la E-M1, así como aquellas características en común con modelos anteriores. Aprovechamos también para tomar un buen café y comer algo para ir espabilando de cara a la salida a la calle.
En el modelo M1, sobre todo destaca una de las prestaciones más interesantes, que es su alta conectividad con el móvil. Y por conectividad me refiero a una conexión mediante wifi que permite no solo pasar las fotos de la cámara al móvil para poder compartirlas con gran rapidez, si no el poder tener un control remoto total de la misma desde el móvil, pudiendo incluso ver en un smartphone la imagen a fotografiar. Probablemente el control remoto definitivo.
Además de ello, al tratarse de cámaras sin espejo, su tamaño era bastante reducido, muy cercano al de una compacta con la ventaja de poder intercambiar objetivos. Esto deriva en algunos de sus puntos fuertes que son el tamaño y ligereza, pero también se pierde por el camino en comparación con una reflex temas como un enfoque rápido en objetos en movimiento que a día de hoy aun está por debajo de lo que puede ofrecer una reflex en general, aunque este problema se está solucionando a cada nueva versión.
Personalmente, me gustó el detalle de disponer de una pantalla abatible con la que poder hacer fotos desde ángulos distintos con total visibilidad de la escena, permitiendo por ejemplo buscar ángulos picados o contrapicados sin perder la visión de la toma que se realizará.
En el lado negativo eché de menos un control de zoom más manual en el objetivo 12-40mm que probé, ya que el control estaba delegado al motor por completo, con lo que no permitía un encuadre rápido (o al menos al que no pude adaptarme con facilidad). También las ruedas de control de velocidad y apertura en la cámara tenían algo de retardo respecto al cambio en la información por pantalla, pudiendo despistar en ocasiones, o el hecho de que en control manual no permite configurar un ISO automático, aunque si en los modos de prioridad.
Preparando las cámaras

Tomando contacto con las cámaras

Saliendo a la calle

Dejando a un lado los detalles técnicos, llegaba el momento de salir al exterior y lanzarse a hacer fotos. Para ello fuimos directamente a Sol, callejeando antes un por las calles aledañas. Era un sábado por la mañana muy soleado y con poco frío, por lo que las calles estaban abarrotadas de gente haciendo compras o simplemente haciendo la ya tradicional y larga cola para comprar un décimo en la administración de loterías la Manolita.
Descanso para el pitillo

Un descanso para fumar

La Manolita y sus puestos de lotería

La Manolita vendiendo lotería en cada rincón

Aguantando el frío

Entrando en calor

Love in Madrid

Love in Madrid

Loteras en Sol

Loteras en Sol

De allí, continuamos hacia la Plaza Mayor para disfrutar de los puestos del mercado navideño, las muchas estatuas humanas o los adornos de la propia plaza que eran el objetivo de las cámaras. Los niños haciendo cola en el tiovivo o las actuaciones que había en varios rincones de la plaza también nos daban bastante juego. Se dio la casualidad (o no, puesto que parece que ya estaban en contacto ambas partes) que otro fotógrafo muy activo en redes sociales, Vicente Alfonso, también estaba por Madrid de Fotowalk, por lo que nos acabamos encontrando todos durante un breve momento hasta que cada uno continuamos con nuestras rutas.
Estatua viviente en la calle Mayor

Estatua viviente en la calle Mayor

Entrada a la Plaza Mayor

Entrada a la Plaza Mayor

Alrededores de la Plaza Mayor

Alrededores de la Plaza Mayor

Cruce de fotowalks

Cruce de Fotowalks!

Tiovivo navideño en la Plaza Mayor

Tiovivo de la Plaza Mayor

Niño en la Plaza Mayor

Niño saliendo de la Plaza Mayor

Entrada a la Plaza Mayor

Entrada a la Plaza Mayor

Siguiente parada, Mercado de San Miguel. Por si aún teníamos más ganas de muchedumbre apretada, el mercado de San Miguel a la hora del vermut era la experiencia perfecta. Pedro, compañero de fotowalk, y yo decidimos meternos en él e intentar conseguir alguna foto, si es que eramos capaces de tener sitio suficiente para movernos. Finalmente acabamos en el pasillo de la fruta, que por alguna extraña razón estaba mucho más vacío…
Foto en la plaza de San Miguel

Decid patata!

Tomando el sol en la plaza de San Miguel

Tomando el sol en la plaza de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

Mercado de San Miguel

De aquí ya solo quedaba ir a Callao donde una pista de hielo, el cine y el emblemático edificio Carrión (si, el del cartel de Schweppes) esperaban ser fotografiados. De allí ya solo restaba volver al hotel, reagruparnos, devolver las cámaras e intercambiar opiniones antes de dar por finalizado el paseo.

Manteros

Manteros a trabajar!

Florista en Callao

Florista en la entrada a Callao

Trompetista en la Gran Vía

Trompetista en la Gran Vía

Era mediodía y ahora comenzaba mi Fotowalk particular por la ciudad, ya que aún tenía tiempo hasta el domingo… pero eso lo dejaré para otro post.

Agradecerles a María y Diego su hospitalidad durante este fin de semana en Madrid

También te interesará

arnedillo

Arnedillo: Ruta de las ermitas y termas a orillas del Cidacos

Arnedillo es una pequeña localidad del valle del río Cidacos, en La Rioja. Es también uno de esos lugares que […]

Read More
camero nuevo

Recorriendo el Camero Nuevo en el corazón de La Rioja

El transcurso del río Iregua es también el camino que se adentra en el conocido como Camero Nuevo. Si en […]

Read More
valle del Leza

Furgoguía: Un recorrido de montaña por el valle del río Leza

El valle por el que transcurre el río Leza es uno de los más hermosos que se pueden encontrar en […]

Read More